LA CRÓNICA DEL INVERSOR

"The journey of a thousand miles begins with one step." / "Un viaje de mil millas comienza con el primer paso."

Leones contra gacelas

Siempre he pensado que la mayoría de los libros de bolsa no están bien aprovechados por sus respectivos autores. Se centran en un tema concreto y se olvidan del resto de factores que rodean al mundo bursátil. Ojo, no todos. El libro de José Luis Cárpatos tiene el contenido que yo incluiría si tuviese que escribir una obra técnica el día de mañana. Pero, en mi humilde opinión, no está del todo bien llevado a la práctica. Cuando se diversifica en exceso, reducimos las pérdidas a cambio de mermar potenciales ganancias. A este libro le pasa algo parecido. Ha salido una edición actualizada y revisada, pero yo sólo he leído el primero que sacó.

Portada del libro

Portada del libro

El autor estudió ciencias empresariales, ha trabajado durante quince años en la banca y es periodista económico desde 1998. Su cuenta de Twitter es @carpatos (muy activo en esta red social) y podéis leerle en http://www.estrategiasdeinversion.com/.

El autor del libro

El autor del libro

El libro está dividido en seis partes:

  1. Algo de filosofía
  2. Aprendamos de los errores de los otros
  3. Análisis técnico
  4. Futuros y opciones
  5. Análisis fundamental
  6. Sistemas automáticos

Es un libro muy parecido al de José Luis Cava y está escrito en clave de humor. El de Cava está presentado de forma seria y en ningún momento deja ver la personalidad del autor. No digo que vayas a estar llorando de risa con el de Cárpatos, pero puede salirte con que se subía a casa el carburador de su Seat 600, para limpiarlo, en medio de una explicación de sistemas automáticos de trading. No sé si me explico.

Esta obra la recomienda siempre un pesado de cierto foro (bastante conocido) a todo aquel que entra con una duda de cualquier cosa relacionada con el mundo bursátil. Puedes preguntar a la comunidad qué opina de tal broker que te aparecerá este pesado diciendo que antes de operar te leas el libro de Cárpatos. Puede entrar uno preguntando por una receta de cocina que el pesado aparecerá para recomendarle el libro de Cárpatos. A lo mejor es de su familia. Como lo tenía en el ordenador, me dispuse a leerlo. Igual estaba ahí el Santo Grial. Tanta insistencia del forero pesado…

Cuando ojeas el índice, piensas que no le falta de nada. ¡Por fin alguien se dedica a juntar el análisis técnico y fundamental en una misma obra! Aunque luego miras el número de páginas y te das cuenta de que no va a poder extenderse mucho en los contenidos porque has leído libros que con ese número de páginas se centran en un tipo de análisis en concreto y no hay espacio para más.

Filosofía e historia

La primera parte del libro está bien y es amena de leer. Pero cuando a otros temas que yo considero importantes les dedica unas líneas, empiezas a pensar que igual podría haberse ahorrado las setenta páginas del principio para ampliar otras cosas más útiles.

Empieza hablando de sus inicios. Trabajaba en un banco y su verdadera vocación eran los mercados. Pero no quería trabajar para una agencia de bolsa ni aguantar a jefes estúpidos. Quería independencia, libertad y trabajar solo. No rendir cuentas a nadie, salvo al mercado.

Como la mayoría de los que ahora viven de esto, el cuento empieza con él batiendo al mercado. Euforia, soy Dios, devolver lo ganado, perder gran parte de su capital, vómitos y tragedias. Hasta que llegó el crash bursátil del 87 (el lunes negro). Había visto en el Dow Jones una triple divergencia bajista en el MACD y varios osciladores. Los periódicos, sin embargo, hablaban del Dow Jones subiendo hasta el infinito y más allá. Como estaba sin un duro, no podía ponerse corto en futuros del S&P 500 y compró todos los puts que pudo. No pegó ojo en todo el fin de semana. La madrugada del domingo la bolsa de Tokio anunciaba la catástrofe y el lunes las bolsas se desplomaban. Recuperó el capital perdido y se prometió dedicarle horas y horas al estudio de los mercados. Cambió la idea del pelotazo por la de sacarse un dinero para vivir dignamente.

Crash del 87

Portada del TNYT al día siguiente del crash

En este mundo es necesario un buen mentor, y Cárpatos lo encontró en un operador de los mercados de futuros de Chicago que era español. Había trabajado como runner en los pits de esa misma ciudad y cuando hizo un dinero se compró una plaza de operador. Le dijo que abandonase su trabajo en el banco. Que para vivir del mercado, se requería toda la atención puesta en el mercado. Que igual que no hay médicos aficionados, no se puede ser trader aficionado. También le obligó a aprender a jugar al black jack. Sentencia este capítulo con que se dio cuenta de que no hay fórmula mágica y el secreto del trader de éxito radica en el compromiso, la formación, humildad frente al mercado y una buena gestión del capital y control del riesgo. Hay algunas confesiones suyas y otro capítulo en el que trata el tema del black jack. Y fin de la primera parte.

La segunda parte es de cultura bursátil general. En concreto de historias sueltas que muestran lo que son los mercados financieros. Están muy bien, pero es que hay películas, libros, documentales y artículos en Wikipedia sobre cada una de ellas. Te cuenta la historia de los hermanos Hunt y cómo manipularon el mercado de la plata (esta la desconocía), la quiebra de Long Term Capital (para que vean que no existe el sistema perfecto y que ni dos premios Nobel de Economía y un genio de Wall Street se libran de la quiebra absoluta), la burbuja de los mares del sur (donde Newton perdió muchísimo dinero), el caso Enron (tienen un documental titulado Enron: The Smartest Guys in the Room para estudiar el caso tranquilamente), el fraude de la compañía minera Bre-X (que ni siquiera extraía oro), o la historia de Nick Leeson (operador de futuros que hizo quebrar el Banco Barings y que tiene un libro, y una película, sobre su vida titulado Rogue Trader). También habla de Michael Milken (el rey de los bonos basura). Y fin de la segunda parte.

Análisis técnico

Comienza diciendo que hay que combinar el análisis técnico y fundamental, pese a la guerra que existe entre los analistas seguidores de uno y otro enfoque. Empieza con los conceptos clásicos de tendencia, la Teoría de Dow…

Después habla de los gráficos y las formaciones básicas. Escala aritmética, logarítmica, ya saben. Lo de siempre. En cuanto a las figuras, pues más de lo mismo: soportes y resistencias, canales y una crítica a las líneas de tendencia de Gann por basarse en conceptos puramente geométricos (aunque luego ves al mismo autor citando estúpidas teorías sobre ciclos lunares).

Tiene otro capítulo, que no sé el motivo por el que va aislado del anterior, en el que trata figuras complejas. El día de vuelta, los huecos, islas, HCH, dobles techos y suelos, rectángulos, banderas y gallardetes, triángulos, soperas, diamantes, cambio de tendencia en tres días… Tampoco hay que emocionarse. Está todo de forma muy resumida.

Luego ya se mete a explicar las medias móviles y las Bandas de Bollinger. Aquí se muestra “el primer sistema operativo del libro”. Siga sin emocionarse porque son los habituales cruces de medias. Cuando la rápida corta al alza a la lenta, compra. Cuando la rápida corta a la baja, vende. Muy bonito si hay tendencia, pero muy feo cuando no la hay (como en el caso del Ibex cuando escribo estas líneas) porque harás rico a tu broker y pobre a tu cartera. También cuenta lo de utilizarlas como soportes y resistencias dinámicos y lo que le gusta la media exponencial de 40 periodos. No podía faltar el triple cruce la muerte de Scot Lowry (medias exponenciales de 4, 18 y 40 periodos). Utiliza la EMA40 como stop dinámico (aunque a veces no lo hace porque el precio suele tocar la EMA40 para después subir o bajar dependiendo de la tendencia) y pide, además del cruce al alza o a la baja, que el precio atraviese el soporte o la resistencia más cercanos según el caso. Dedica diez líneas a las medias móviles desplazadas de DiNapoli (también mencionadas en el de Cava).

Sobre las Bandas de Bollinger hay un par de páginas. Qué son, la fórmula para calcular las bandas superior e inferior, un gráfico, y que no les ha encontrado nunca una excesiva utilidad.

Finalmente habla de los osciladores. Él utiliza tres: acumulación-distribución, estocástico, y el TRIX. El A-D es de volumen y sólo funciona en gráficos diarios (y, a ser posible, valores que se negocien con un buen volumen). La gracia radica en encontrar divergencias. Si el indicador acompaña al precio, no hay problema. Pero si, por ejemplo, el precio cae mientras que el indicador sube, nos está señalando que la mano fuerte está en pleno proceso de acumulación y deberíamos esperar un giro al alza. Añade una serie de reglas y ejemplos gráficos. En mi opinión, con el Koncorde de Blai5 tienes ya una herramienta completa que filtra señales de compra y venta, te vale para saber qué hace la mano fuerte y la mano débil, y ver figuras propias de cambio como el espejo. Pero para gustos los colores.

Koncorde

El Koncorde me parece mejor opción

Hace una mención al oscilador de momento (que no sé a qué viene), y ya pasa al estocástico. Cárpatos utiliza 14 periodos, SK = 6 y SD = 3 (frente a otros autores que aconsejan SK = 3) para darle más suavidad al oscilador. También usa los niveles de 70 y 30 como zonas de sobrecompra y sobreventa (frente a los habituales niveles de 80 y 20 que vienen por defecto).

Las reglas del autor sobre el estocástico:

  • Si las líneas superan el nivel de 70 y se cruzan a la baja es señal de venta. Pero debe confirmarse cuando las dos se vuelven a cruzar por debajo de 70. Hace esto porque en una tendencia alcista es fácil que el estocástico pase mucho tiempo en zona de sobrecompra dando numerosas señales falsas. Lo mismo para la sobreventa.
  • Pueden utilizarse los cruces a media altura (sin llegar a zona de sobrecompra o sobreventa).

Todo esto funciona muy bien en mercados laterales y mejor en el intradía. Recomienda otra técnica para el intradía que es la de comprar cuando se mete en sobrecompra y no vender hasta el nivel de sobreventa (lo mismo pero al revés si queremos ponernos cortos). Esto aparece en el libro de Cava y fue popularizado por Jacob Bernstein (aunque Cárpatos no lo cite). En el gráfico de cinco minutos del Ibex que ven a continuación he puesto una entrada buena con este sistema a modo de ejemplo.

Estocástico Pop

La idea de Jacob Bernstein

Luego habla del TRIX, que es el otro oscilador que utiliza, del RSI, del %R de Williams y del MACD. Los típicos apuntes de siempre, la búsqueda de divergencias… Muy por encima todo. El libro de José Luis Cava es mucho más extenso en el estudio de los indicadores de momento.

De repente, en medio de esta parte, se cuela un capítulo que habla sobre la Teoría del Caos. Una serie de divagaciones para concluir que en un gráfico mensual va incluido uno semanal y a su vez uno diario. Y dentro de este otros marcos temporales. El mundo de los fractales.

No puede faltar uno sobre la Teoría de la Opinión Contraria (ratio put/call, Rydex Ratio…). Y otro capítulo al que todavía no le he encontrado ninguna utilidad. Incluye una serie de indicadores técnicos que ni él mismo usa, como uno basado en la regresión lineal, la media móvil triangular, canales de Keltner o indicadores de volatilidad de Chaikin. Si no usas algo, o en tu carrera como trader no te ha sido de utilidad, no lo pongas. Hay que ser justo y decir también que en este capítulo aparecen indicadores prácticos como el ADX, el SAR o el ATR (útil este último más para la construcción de sistemas automáticos que como un indicador aislado).

El penúltimo capítulo de la parte de análisis técnico está dedicado a los ciclos. Hay cosas de interés, como los niveles de Fibonacci, y otras de traca. Me refiero a los ciclos esotéricos. Fórmulas mágicas, el ciclo de Rosh Hashanah y del Yom Kipur, la maldición de Octubre, el efecto Enero, ciclo de Benner. Que sí, que es muy curioso. Pero ninguna utilidad. ¿Va a dejar usted de estar expuesto a la renta variable porque el ciclo lunar le dice que no es el momento? ¿Va usted a comprar futuros del DAX en función del calendario hebreo? También se habla del de Kondratieff, que sí tiene lógica desde el punto de vista económico, los ciclos estacionales, el presidencial estadounidense…

Me sorprendió que, dentro del capítulo dedicado a los ciclos, el autor metiese la Teoría de las Ondas de Elliott. Se pasa medio libro cachondeándose de ella (me he reído mucho con sus críticas). Cuenta lo más básico, las reglas, y figuras típicas del tramo correctivo. Da una idea del tema, pero no vas a salir contando ondas por leerte cuatro páginas sobre Elliott.

En el último capítulo tenemos nada. Intenta explicar los gráficos renko y three line break en cuatro páginas. Si usted es profano en la materia, no se va a enterar absolutamente de nada. Lea el libro de Steve Nison si quiere saber sobre esta forma de representación gráfica. Luego empieza a hablar de los gráficos de punto y figura. Esa parte ya me la salte, que no estamos para perder el tiempo. Había incluso “una técnica ganadora” con este tipo de gráficos y quizás estuviese ahí el Santo Grial, pero vivo al límite y no lo leí. Hay un amago de explicar y recopilar los patrones sobre velas japonesas, pero se queda en eso. No puedes explicar en diez páginas lo que alguien explica en un libro de trescientas. Lo dicho, si quiere aprender de velas japonesas, patrones y demás, lea a Steve Nison o autores que escriban libros únicamente centrados en este tema. Ahora, como introducción al tema, puede pasar.

Futuros y opciones

Una parte muy agradable de leer y que incluye una anécdota muy graciosa. Cuando los libros sobre especulación llegan a los futuros, te sueltan una chapa digna de los manuales para sacarse la licencia de operador. Aquí va al grano e intenta desmontar, y desmonta, la leyenda negra que rodea a los contratos de futuros. Habla de las virtudes de estos derivados financieros: la liquidez, el apalancamiento (ventaja que puede convertirse en tragedia), posiciones largas o cortas, diversificación instantánea si compramos futuros sobre un índice…

Si usted es comprador, tiene la obligación de recibir el subyacente a cambio de un determinado precio en una fecha de vencimiento. La mayoría de los especuladores, antes de que llegue la fecha de vencimiento, cierran su posición o la traspasan al vencimiento siguiente en una operación que se llama roll over.

Cárpatos cuenta que se puso largo en contratos de avena y se fue de vacaciones al extranjero. Cuando volvía a España, estando conduciendo por Francia, adelantó a un camión que iba cargado de sacos de trigo. Vuelco al corazón. Se acordó que tenía abierta una posición en futuros sobre la avena. Llamó a su broker lo más rápido que pudo. Faltaban cinco minutos para el vencimiento del contrato. Si no, hubiese tenido que recibir no sé cuántos camiones llenos de avena en X puerto. Una historia con la que te ríes, pero que realmente no tiene ninguna gracia. Ya no por tener que recibir los camiones, más bien porque abrir una posición y olvidarte de ella en futuros puede ser muy peligroso. Imagínate que se te fulmina gran parte de la cuenta y te quedas con poco dinero y mucha avena.

Tiene un capítulo dedicado a los tipos de futuros, donde aparecen algunos tan pintorescos como los de terneros vivos y tripas de cerdo. Hay sobre divisas, tipos de interés, metales, índices. Todo lo que usted pueda imaginar se negocia en los mercados de futuros. También habla, en un capítulo distinto, de los futuros accesibles al inversor español y de muchas cosas más. Completo y ameno de leer.

Luego hay otra parte dedicada a las opciones. Como cualquier especulador que se precie, debe su supervivencia a ellas. Explica los conceptos básicos y distintas estrategias de cobertura. Es con diferencia la parte más extensa del libro.

Análisis fundamental

Aquí es cuando el lector, al menos el profano como yo en este tipo de análisis bursátil, debería pensar que es una lástima haber dedicado tantas páginas a historias o indicadores de los que no se explica ninguna estrategia operativa y que no queden las suficientes para desarrollar con profundidad esta parte.

Lo primero, sobre valoración de empresas no va a encontrar usted nada. En España tendemos a asociar el análisis fundamental con los estados financieros de la empresa y nos olvidamos de la macroeconomía. En otros países asocian más el análisis fundamental con la macro. Esta parte hace un amago de estudiar los dos enfoques, pero fracasa. No sacará nada útil para analizar una empresa y sí cierta cultura sobre datos macro.

Hay un capítulo de conceptos básicos (un par de cosas sobre los tipos de interés) y otro sobre los tipos de recesiones. El tercero está dedicado al PER, y esperas ver algo de análisis de empresas. Pues nada. La definición de turno y un repaso a la historia del PER en distintos momentos.

El cuarto capítulo te dice básicamente que hay un índice que se llama el Wilshire 5000 y que es mucho más útil que el Dow Jones (lógico) para conocer el estado de salud del mercado americano.

El quinto “capítulo”, son dos páginas, habla de los ratings de las agencias de calificación S&P y Moody’s.

El sexto “capítulo”, es una página, habla de la curva de tipos de interés. No hay ni una imagen con la curva de tipos ni estudios sobre su capacidad predictiva de recesión cuando se invierte. Ni estudios sobre el ciclo de liquidez. Nada.

El séptimo capítulo habla sobre el modelo de Sharpe. Hay una fórmula muy bonita, pero en tres páginas difícilmente puede explicarse bien algo. Además la bolsa es algo práctico. Me puedes decir qué mide un ratio o qué señales genera un indicador, pero si no lo ilustras con ejemplos prácticos u operaciones de ejemplo es como oír llover.

Lo único útil de esta parte lo encontrarán en el octavo capítulo. Aquí se recopilan los principales datos macro de EEUU, que son los que mueven el planeta. Aunque realmente luego todo el mundo se fije en seis o siete, Cárpatos recopila unos treinta y cinco. Está muy bien porque te dice cuándo se publican, la hora a la que lo hacen, la valoración que le da el autor (en una escala del uno al cinco) en función de lo que pesa ese dato en el mercado, la web donde se puede consultar el informe (al ser de hace años muchas direcciones están ya obsoletas) y comentarios al respecto.

Sistemas automáticos de especulación

La última parte está dedicada a los sistemas automáticos. Es el primer libro que leo en el que se incluye algo sobre este tipo de sistemas, no sólo mencionarlos. ¿Cuál es el problema? Pues que como le pasa en todas las partes, se queda algo pillado de espacio. Para hacernos una idea, el libro Nuevos sistemas y métodos de trading de Perry J. Kaufman tiene 1.157 páginas, un CD, códigos para Excel y Tradestation. Y cuesta más de cien euros la gracia.

Al grano: ¿qué puedes aprender de sistemas automáticos en sesenta páginas? Pues lo básico. Qué es un sistema de trading, las ventajas (como librarte de las emociones a la hora de operar), fundamentos básicos y algunos ratios fundamentales sobre los que construir un sistema y no acabar arruinado.

Yo, como todavía soy inexperto, me muestro escéptico con este tipo de sistemas. En el capítulo pone el extracto bancario de uno de creado por él y la verdad es que hace una buena pasta. Luego ves el gráfico, con tropecientas flechas de entrada y salida y piensas si merece la pena. El gráfico del CAC 40 que pone de ejemplo es una tendencia bajista de libro de texto. En medio de una recesión y cuando pinchó la burbuja de las punto com. Con dos o tres entradas poniéndote corto sobre el índice y dejando correr beneficios podrías haber capturado la mayor parte del movimiento a la baja. Operar corto es más difícil y requiere pericia y nervios de acero para no dejarte engañar por violentos rebotes, pero lo veo más lógico que hacer entre 150 y 300 entradas en un año. Y muchas en contra de la tendencia primaria.

También hay que tener en cuenta que habrá momentos en los que tu sistema no funcione y vas a tener que ser capaz de soportar grandes pérdidas con operaciones malas. Una tras otra. Un sistema automático no entiende de la tendencia macroeconómica, el conflicto en XYZ o el clima de inestabilidad e incertidumbre tras unos atentados. Un sistema automático entiende una serie de algoritmos para intentar capturar tendencias o moverse por un mercado lateral. Y el problema es que, cuando lo testeas, lo haces sobre la parte de izquierda del gráfico (esa que tu broker no te deja operar). ¿Funcionará la semana que viene? ¿Y dentro de un mes? ¿Y cuando encadene ocho operaciones perdedoras seguidas? ¿Confiarás en que ahora va a venir la buena racha? ¿O sufrirás psicológicamente porque igual ha dejado de funcionar el invento?

Conclusiones

Intenta abarcar mucho y se queda en poco. Con quinientas páginas más hubiese sido el libro definitivo. Sería la obra técnica de cabecera de mucha gente y una referencia en la literatura bursátil en nuestro idioma para consultar cualquier cosa. Al final se queda en una presentación de lo que te puedes encontrar en este mundo. Del lector dependerá quedarse ahí o ampliarlo.

Como dije al principio, se lee muy fácil y está escrito en un tono desenfadado. Similar en contenidos al de José Luis Cava (salvo por la parte dedicada al chartismo). Si el precio es el de 80 euros que vi hace algún tiempo, no se lo compre. Encontré a un vendedor de segunda mano que pedía unos 70 euros. Más de 65 euros no pagaría, porque para eso te compras El Arte de Especular completamente nuevo. A continuación verán la portada de la nueva edición.

Nueva edición

Nueva edición

Conforme aumenta el número de libros que leo, me doy cuenta que la mayoría fallan en una cosa: no se mojan. ¿Saben por qué el libro de Weinstein es el libro de cabecera de muchos? Porque da un sistema. Una filosofía. Una idea con operaciones reales que a sus clientes y a él les hizo ganar un buen dinero. Y años después la gente sigue especulando con esa filosofía y ganando dinero. A veces más, a veces menos.

En el propio libro, Stan ya te dice que él te da unas herramientas para comprobar dónde te metes y si merece la pena el valor. Pero reconoce que, en su vida profesional, él consulta muchas más herramientas técnicas que las que se mencionan en el libro. No va a contarte todos sus secretos en un libro de 40 euros. Pero te da una base sobre la que empezar a entender los mercados y saber si un valor es bueno o no atendiendo al aspecto técnico.

La mayoría de los libros, y esto es una crítica general (no me estoy metiendo exclusivamente con el de Cárpatos), te cuentan quién inventó el MACD y cómo se usa. Tecleando en Google obtienes lo mismo y a coste cero. Sería importante que los autores reflexionasen y diesen al público ideas y ejemplos prácticos de especulación. Que la milonga del cruce de medias se la sabe hasta el vecino. Una filosofía, entradas, salidas, gestión de la posición, elaboración de un diario de trading, parámetros de seguridad que debe cumplir un valor, gestión del capital… Que cuando acabes el libro, lo releas, apuntes en papel las ideas y las lleves a poner en práctica. Revisarlas, comprobar su validez y pensar en cómo poder mejorarlas.

Si me hubiese dejado 80 euros en esta obra, tendría la sensación (bastantes libros de bolsa después) de que no habría sido un dinero bien invertido porque no he aprendido nada nuevo, salvo algunas curiosidades. Ahora, si usted no ha leído nunca un libro de bolsa, puede ser un buen punto de partida.

En resumen, menos libros de herramientas y más libros de mecánica.

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